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Fictober: Mariposas

Mariposas

Las mariposas siempre los mantuvieron unidos. Víctor no lo recordaba por el paso del tiempo, Emily por la muerte llevándose lo más preciado de ella. Los muertos llevaban una vida más sencilla y más feliz por olvidarse de la vida. Vivir estaba sobrevalorado ¿Y por qué? Porque la muerte siempre va acompañada del olvido. Al morir, vas olvidando que estuviste vivo. La mayoría de los muertos pueden recordar una o dos cosas, seguro recuerdan cómo murieron y quizá, algún momento que se aferre en su alma y no quiera escapar de ella. La muerte siempre ha sido cruel forzando a olvidar, porque sólo cuando olvidan, son felices. Sólo por eso el mundo de los muertos es más alegre que el mundo de los vivos: no están atados a la memoria, que no es otra cosa que la vida.

Emily Merrimack tuvo un encuentro con Víctor unos años antes de que se casaran. Ella, radiante y alegre nunca fue una muchacha acorde a su época y a los protocolos. Emily siempre fue un alma libre y sus padres siempre intentaron reprimirla sin conseguirlo.

Como todos los días, iba la señora Fergus a enseñarle etiqueta y como sucedía todos los días, Emily hacia una travesura para retrasar las lecciones. En esta ocasión, derramó té mojando el libro de la tutora y aprovechando el descuido, saltó por la ventana entre risas y salió corriendo de la mansión. Ella siempre había sido un alma libre y quería mantenerse como tal, atada a las normas de la alta sociedad jamás iba a suceder.

Su escolta, Sir Scott intentó seguirla y llevarla de nuevo a su casa, pero Emily era rápida, a pesar del incomodo vestido que usaba, corría rápido, más ahora que había hecho volar sus zapatos lejos. Los pies descalzos iban libres sobre el camino de piedras y tierra, buscando donde descansar. La dulce melodía de un piano la guio hacia su escondite. Sin pensarlo, abrió la cerca de la casa y se metió por el jardín, colgándose de la ventana para ver al interprete de piano. Había un chico de tez pálida mirando las teclas del piano. Ella lo observó en todo momento y no alzó la vista a la partitura ni una sola vez.

—¡Te la sabes de memoria! —dijo ella con una sonrisa y casi en un grito. Víctor se asustó, cayéndose del taburete. Emily hizo algo de fuerza y se empujó con sus brazos hacia el interior, cayendo de cabeza y haciendo un rol hacia delante por la fuerza de la caída. Se levantó y el cabello caía como cortina sobre su rostro y lejos de sentirse avergonzada, se empezó a reír a viva voz— lo siento —se hizo el cabello hacia atrás y lo peinó rápido con los dedos. Se puso de pie y le extendió la mano para ayudarlo a levantarse y luego, fue directo al piano, acomodando el taburete y sentándose en él— hace mucho que no toco. Vamos, vamos. No te quedes ahí parado —lo invitó a que se sentara a su lado y sin pensarlo, ella centró sus manos en el do central y comenzó a tocar como si sus manos fueran ligeras como una pluma. Una enérgica melodía, tan alegre y jovial como ella se oyó en la habitación y en las afueras.

Víctor se centró en la forma que ella tocaba. No tenía aquella seriedad típica de una dama frente al piano, no, ella tenía ese encanto, esa vibra contagiosa propia de los niños, de un alma joven que ve la vida con felicidad y entusiasmo, algo que a él se le había olvidado.

—¡Vaya! Eso fue divertido —se relajó con un suspiro y enseguida, estiró sus manos a la partitura que estaba encima del piano— ¿qué estabas tocando? ¿Era esta pieza? —Tarareo la melodía y negó con la cabeza— no era esta —siguió viendo las hojas y Víctor se la quitó recordando que había unos dibujos entre las partituras. Se resbalaron de sus manos y cayeron al suelo. Emily se levantó a ayudarlo a recoger todo y vio un hermoso dibujo de una mariposa. Los detalles eran increíbles, ella estaba absorta en el dibujo. Víctor, avergonzado, se lo quitó y lo escondió entre las hojas, guardándolo en su carpeta antes de que ella pudiera verlo de nuevo.

—Olvida que lo viste —le dijo rascando su cabeza.

—¡Oh! Pero si está increíble —sus ojos grandes y risueños se centraron en su carpeta y con determinación, se acercó a él— ¡Enséñame! Yo te enseñaré una melodía que nadie más conoce —le dijo guiñándole el ojo y lo agarró de la muñeca llevándolo al piano de nuevo— es para cuatro manos, así que tú sigue las notas que yo te iré dictando.

—¿Estás segura de esto?

—¡Claro que sí! Es de mi autoría, así que puedo enseñarla a quien yo quiera —advirtió ella orgullosa y lo alentó a acomodarse para comenzar a tocar—. Mi re mi fa mi re do si do —empezó a dictarle marcándole el ritmo y se sumó a tocar también.

Con una natural coordinación, los dos tocaron la canción. Emily estaba feliz y pudo sentirse mucho mejor al ver a Víctor sonreír mientras seguía con la melodía.

—Es hermosa —dijo cuando terminaron.

—Lo sé. Es como…

—Una conversación —interrumpió Víctor y vio brillar el rostro de ella: había entendido a la perfección la melodía. Una charla que sólo aquellos que entendían la música, y quizás, un poco la vida comprenderían.

Como era parte del trato, Víctor le dio una hoja y estuvo largo rato enseñándole a dibujar la mariposa, hasta que su instructor de piano regresó.

El instructor llamó la atención de Emily y esta, tal y como había llegado, se largó por la ventana, cayendo entre los arbustos y llenándose de ramas en el proceso. Aun así, se levantó, agarró la falda de su vestido y corrió.

—Nos veremos otro día, chico del piano —le gritó mientras corría fuera. El instructor dio la vuelta y salió por la puerta intentando alcanzarla.

Víctor sólo la vio alejarse. No sabía ni siquiera su nombre o de donde era. Tampoco pudo volver a verla. Sin embargo, todos los días iba al bosque a dibujar las mariposas, con la esperanza de volver a verla entre ellas.

¡Hola, gente bella! ¿Cómo están? Este es un fic que escribí para el Fictober del Club de Lectura de Fanfiction el año pasado

Debo ser sincera: nunca me esperé escribir algo de este fandom hasta que vi todas las teorías locas que habái al respecto. El prompt de esta ocasión es: Escibe un fanfic en base al último video de Youtube o Tiktok que viste (¡Desafíate!).

𝐕𝐢𝐝𝐞𝐨 𝐮𝐬𝐚𝐝𝐨:

No sé qué piensan ustedes de esta pareja. Yo amé a Victor y Emily durante toda la película y de verdad, quería que estuvieran un poco más de tiempo juntos los dos (Victoria me caía mal).

¡Un abrazo!

Comentarios

  1. Magistral fanfiction de una gran película de Tim Burton.
    O sea que se llegaron a conocer antes, como que estaban destinados a volver a encontrarse.
    Cruel es la muerte si arrebata esos recuerdos.

    Besos.

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  2. ¡Me ha encantado!
    Yo la película la vi hace mucho tiempo, no soy muy fan de tim barton, pero es verdad que se veían bien juntos.
    Un besito guapa

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  3. Que linda historia, me gusto mucho Lo que hiciste con la película. Es mágico tu relato. Te mando un beso

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  4. Es una historia muy dulce. No pensé nunca que me encontraría leyendo fanfiction de El Cadaver de la Novia, pero me alegro de haberme topado con este entre tus "Sueños populares". Es una bonita aportación a la historia.

    Gracias por compartirla :) y saludos.

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